El artículo analiza críticamente la evolución del sistema de cuidado alternativo residencial en Chile y su relación con la infancia en situación de discapacidad. A través de un enfoque histórico y normativo, se demuestra cómo los imaginarios sociales y las políticas públicas han configurado un modelo que invisibiliza y segrega a los niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de discapacidad dentro de los dispositivos de protección. Desde la Colonia hasta el Siglo XX, la infancia fue concebida como preparación para la adultez y subordinada a la productividad social, marginando a quienes no respondían a ese ideal.
Aunque la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño (1990) y las leyes Nº 21.302 y Nº 21.430 (2022) avanzaron en el reconocimiento de derechos, el abordaje de la discapacidad en residencias de protección, continúa centrado en la rehabilitación médica más que en la inclusión social. Persisten vacíos normativos, carencia de formación especializada y ausencia de metodologías adaptadas que garanticen participación y autonomía. Se propone una reforma integral que promueva residencias diferenciadas, apoyos personalizados y equipos interdisciplinarios, transformando el sistema hacia un modelo inclusivo, garante y basado en la dignidad de los NNA en situación discapacidad.